Los casos abiertos comunicados este 1.013 son unos pocos más que los 960 del pasado miércoles y contribuyen a que la incidencia acumulada semanal crezca de nuevo. Su rebote se produce después de la bajada artificial al cambiar el martes de la semana pasada la metodología del SERGAS, que dejó de sumar los positivos por antígenos. Después de encadenar ocho días con cifras procedentes de jornadas con la misma metodología, reaparece la tendencia al alza en los índices semanales.
Este martes encadenamos los primeros siete días con el nuevo método de control de la covid, que no suma los positivos por antígenos, que eran la gran mayoría, y que solo prescribe pruebas a personas de riesgo, mayores de 60 sobre todo. Por lo tanto, tras siete días con el mismo método, hoy podemos empezar a fiarnos de algunas comparativas semanales. El resultado de la comparación no es bueno. Por ejemplo, los 928 casos abiertos comunicados este martes son un 28% más que los del pasado martes. Con todo, la cifra de hoy que más llama la atención son los 12 nuevos fallecidos. Hay que retrotraerse al 7 de febrero para encontrar tantas muertes.
Si, a pesar del hundimiento artificial de los cómputos, algún municipio aún contó más positivos en la última semana que en la penúltima, eso implica que la situación allí debe estar empeorando de manera, cuanto menos, notable. Los municipios con más de diez positivos a la semana y donde los positivos están subiendo desde un punto de vista semanal (pues la razón de tasas es superior a 1) aparecen en diferentes tonalidades de rojo. Cuanto más oscuro ese rojo, más pronunciado es el empeoramiento semanal.
Fuentes oficiales de la Xunta de Galicia confirmaron hoy a Galiciapress que esta semana ya no habrá ninguna actualización de casos activos en residencias de personas dependientes ni en la comunidad escolar no universitaria.
Galicia ha registrado 827 fallecimientos de residentes con Covid-19 confirmado por Prueba Diagnóstica de Infección Activa (PDIA) desde el inicio de la pandemia el 14 de marzo de 2020 hasta el pasado 27 de marzo de 2022.
Los casos abiertos comunicados este lunes, 517, son una cuarta parte de los comunicados el pasado lunes, más de 2.000. Con todo, las cifras no son comparables, pues el martes el SERGAS dejó de sumar los positivos de autotest de antígenos. No será, por lo tanto, hasta mañana que encadenemos siete días con datos procedentes de la misma metodología y podamos volver a fiarnos de índices como la incidencia acumulada semanal, que está ahora en una caída en barrena artificial y falsa. Artificial porque es producto de un cambio en la forma de contar. Falsa porque los pocos índices que mantienen algo de fiabilidad indican que la situación está empeorando. La tasa de positividad sigue desatada por encima del 20% y, sobre todo, la cantidad de hospitalizados en planta crece a un ritmo acelerado. Hoy son 74 hospitalizados más que el sábado -el domingo el SERGAS ya no da datos- y 71 más que el pasado lunes.
Los últimos datos del coronavirus en Galicia son preocupantes. No solo porque traen un nuevo récord de positivos desde que el martes se aplicó el nuevo método, más de mil, también por la disparatada tasa de positividad. Hasta ayer la media estaba en menos del 13%, hoy ha sido del doble, el 26%. ¿Cómo de serio es el problema? Imposible calibrarlo debido a la decisión de la Xunta y del Estado de dejar de contar los positivos de los autotest de diagnósticios. Esto hace que las bajadas que se aprecian en las incidencias acumuladas y en los casos activos sean un espejismo. Un autoengaño que, vistas las señalas de alarmas que da el único índice de tranmisión fiable, nos ponen una situación potencialmente muy peligrosa.
Los datos de hoy solo se pueden comparar con los de ayer, cuando la Xunta aplicó el nuevo protocolo, que no cuenta los autotest de antígenos. En consecuencia, casi todos los índices semanales y bisemanales de transmisión no son fiables, lo que supone un peligro añadido, y no lo serán durante bastantes días. La única serie que conserva cierta fiabilidad, la tasa de positividad, refleja un fuerte empeoramiento.
Estos niveles de transmisión altísimos de marzo no han supuesto mayor problema para el SERGAS gracias a la enorme efectividad de las vacunas, que han permitido bajar la tasa de hospitalización a algo menos del 2% y la tasa de letalidad en los últimos días al 0,19%. Ese índice de letalidad antes de las vacunas llegó a superar el 4% y el de hospitalización el 5%. Es decir, las vacunas han ayudado a reducir la mortalidad a 20 veces menos y la hospitalización en un 60%.
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Debido a los controles cada vez más laxos, el único índice realmente fiable que nos queda es el de hospitalizaciones y éste sigue al alza. Galicia soporta ya 438 hospitalizados en planta con covid, que son 23 más que el sábado -el domingo no hubo cifras- y 20 más que el pasado lunes.
A nivel de tendencias, el mapa de calor de la razón de tasas nos muestra mejorías en varias comarcas del área de Santiago y A Coruña, como a Costa da Morte o Bergantiños, que están siendo unas de las más castigadas este mes. Por el contrario, los datos de la comarca de Bergantiño, A Coruña y Santiago siguen al alza.
Los datos de la covid-19 divulgados hoy no son tan malos como los de ayer y ayudan a que los índices semanales casi no crezcan, como la incidencia acumulada, o incluso bajen un poquito, como la tasa de positividad. Con todo, los casos abiertos comunicados vuelven superar los 2.000. Parece que nos estabilizamos en torno de esa cifra, que hemos superado en ocho de los nueve días anteriores. La alza de transmisión ya se nota en la presión hospitalaria, aunque de manera paulatina. Galicia soporta 65 hospitalizados en planta más que el viernes pasado y 2 más que ayer.
El alza actual de transmisión de la covid-19 aún no se deja notar aún en la presión hospitalaria, pero sí el alza que sufrimos tras carnaval. Galicia soporta 418 personas hospitalizadas en planta, que son 66 más que el pasado martes y 107 más que el sábado.
La pandemia está en una fase expansiva. La curva de hospitalizados en planta no deja lugar a dudas. Alcanzamos un pico a principios de febrero, logramos un descenso que se fue atenuando poco a poco hasta que entramos en una planicia la semana pasada que ahora empieza a subir.