Las autoridades británicas ha reportado ataques a barcos en el estrecho de Ormuz, sumados a otras ofensivas en Omán y Emiratos Árabes Unidos, así como bombardeos simultáneos en Beirut y Teherán, las ciudades más castigadas desde el inicio de la ofensiva de Estados Unidos en Oriente Medio. Pese a algunas informaciones contradictorias en las últimas horas, el nuevo líder supremo de la República Islámica, Mojtaba Jameneí, se encuentra a salvo de los ataques.
El resto no les sirven; faltaría más llevarle la contraria al emperador del mundo y al invasor que se pasa los acuerdos por donde termina la espalda.Lo que parecía un paseo triunfal en la invasión a Irán, según las palabras de Trump, que manifestaba que lo de Irán sería una acción rápida, se está alargando, y la posición de los ayatolás de nombrar al nuevo líder de ese país, el hijo de Jamenei, también influye.
Néstor Rego insta al Gobierno a redoblar su pulso a Trump con esta decisión.
Las consecuencias de la guerra abierta entre Estados Unidos e Irán ya se dejan ver en los parquets de las principales bolsas del mundo. Ormuz, paso estratégico de miles de gaseros y petroleros, está bloqueado en estos momentos por orden de Irán, que utilizará su posición geográfica para golpear los mercados.
Las movilizaciones, convocadas por la Plataforma Galiza pola Paz, han recibido el apoyo de la UPG o la CIG.
La noche del domingo en el Levi's Stadium de Santa Clara no solo fue una cita histórica para el deporte, sino un hito para la moda gallega que ha dado la vuelta al planeta. Ante una audiencia que superó los 115 millones de espectadores solo en Estados Unidos, el artista puertorriqueño Bad Bunny se adueñó del escenario del intermedio con un mensaje de reivindicación latina y un aliado inesperado: un conjunto de Zara. El gigante de Inditex logró una exposición global sin precedentes al vestir de pies a cabeza al "Conejo Malo" en el evento televisivo más visto del año, demostrando que el diseño de Sabón y su marketing tiene la capacidad de brillar en cualquier escenario por importante que sea.
El anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llega en un momento crítico por la dureza del invierno en el frente ucraniano, sin luz ni agua en algunos puntos del territorio, que está mermando las fuerzas de los exhaustos combatientes. Una tregua de siete días puede suponer un punto de inflexión en la contienda, aunque Rusia de momento se resiste a respetarlo.
El club celeste persigue la contratación de un futbolista internacional con Estados Unidos para su centro del campo.
Y hoy, más que nunca, siento que esa advertencia se cumple ante nuestros ojos. No podemos permitir que la ley del más fuerte sustituya al derecho y la cooperación internacional.
O la carta que le envió el pasado domingo al primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, en la que le decía que las razones por las que presiona para adquirir Groenlandia es que no le fue otorgado el Premio Nobel de la Paz tras detener ocho guerras y más, y “ya no siento la obligación de pensar exclusivamente en la paz, aunque siempre será predominante, sino que ahora puedo pensar en lo que es bueno y apropiado para Estados Unidos de América”, es decir, no ha dejado nunca de pensar en sus negocios.
Estamos a la altura del libro dos, pero el tiempo pasa para todos. Llegaremos al séptimo libro y tarde o temprano tendremos la oportunidad destruir a aquel que no debe ser nombrado.
La venezolana, premiada por la academia del Nobel, obsequió con su medalla al mandatario. En medio de la disputa por el control de Groenlandia, las injerencias en Venezuela o Irán o el pulso que mantiene con Putin sin pactar la tregua en Ucrania, Donald Trump insinúa que si hay o no nuevas elecciones en Estados Unidos dependerá de él.
Las continuas amenazas de Donald Trump de hacerse con Groenlandia, territorio que pertenece a un miembro de la Unión Europea y la OTAN como Dinamarca, han puesto de manifiesto la necesidad del Viejo Continente de buscar fórmulas que lo protejan, incluso, ante Estados que consideraba sus aliados.
Da la sensación de que estamos regresando a una época en la que las reglas importan poco y lo único que cuenta es quién tiene más poder.Trump no actúa como un presidente que busca acuerdos.
Ahora Trump lo que ha hecho es cambiar la “Pax Americana”, que significó la era de una potencia mundial que se consideraba el protector del mundo libre y de Occidente, así como el garante del orden mundial y del derecho internacional —que ahora pisotea—, por los cimientos de la “Pax Trumpicana”. Trump quiere hacerse con el control de Latinoamérica, convertir esos países en colonias que dependan directamente de EE. UU., que la sumisión total sea una realidad.
La transición en este país deberá ser pacífica y pactada entre las dos partes, es decir, entre la oposición y el régimen de Maduro. En el caso de celebrarse unas nuevas elecciones presidenciales, estas deberán tener presente la supervisión de observadores internacionales, a la que como es obvio, habrá que contar con los casi 8 millones de venezolanos en el exterior con derecho a voto, que como los propios del país, han sufrido y sufren las nefastas consecuencias económicas y sociales que durante 20 años causó la dictadura chavista, apoyada financieramente por Rusia, mientras su principal fuente de riqueza, el petróleo, tiene una baja producción, debido a sus obsoletas instalaciones. Este recurso natural del país es en el que tiene puesto sus ojos los EEUU. de Donald Trump y que pone como excusa junto con el narcotráfico, para derrocar de forma ilegal un régimen con su presidente a la cabeza, saltándose de esta manera el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas, a la vez que sienta futuros e inmediatos precedentes, inaugurando de esta manera y con la utilización de la fuerza, un futuro mapa geopolítico en el contexto internacional, como sería los casos de China con Taiwán o de Rusia en relación con Ucrania y sus tierras raras. Los EEUU. tendrán este año que empieza unas elecciones legislativas de medio mandato en el mes de noviembre, ahí podremos tener alguna pista de los derroteros de la política doméstica americana y sus relaciones como potencia en el contexto internacional, que no debería ser la política unilateral y personalista de Donald Trump, el cual, repito, se salta los organismos internacionales, la ONU y las propias instituciones americanas, pero tampoco debemos olvidar, así como analizar desde un punto de vista sociológico, cuáles son las causas que hacen que un señor como Trump esté de inquilino en la Casa Blanca. Deberá modificarse el Consejo de Seguridad de la ONU, donde EEUU. tiene derecho a veto junto a otros 5 países de los 15 que lo conforman, ya que fue creado en su día para una situación internacional muy diferente a la actual al término de la Segunda Guerra Mundial.
El Ministerio de Exteriores pide respeto al derecho internacional y a la soberanía nacional
Vídeos remitidos por la comunidad gallego-venezolana a Galiciapress confirman que no es un ataque puntual, hay explosiones por todo Caracas. Venezuela confirma el ataque y llama a resisitr, su ejercito patrulla las calles.