Una pelea en la zona vieja de Santiago y la pegada de carteles de Frente Obrero en la UNED de Pontevedra serían los primeros envites de los movimientos radicales de derecha en Galicia. Ambos grupos han sido señalados como autores de discursos anti-inmigración, xenofobia o islamofobia
El despliegue de seis unidades de antidisturbios al lado de la Subelegación del Gobierno y la llegada de apoyos de la misma fuerza que co-organizó las polémicas patrullas vecinales hace unos meses, muestras de que el conflicto está lejos de solventarse.
Parte de los vigilantes de seguridad están molestos por la falta de avance en la negociación del convenio estatal. Un influencer gallego, Pablo "percebe87", logró reunir ayer en Madrid a cientos de ellos y recabar el apoyo de algunas figuras políticas de la extrema derecha y de la extrema izquierda. A su juicio, en declaraciones a este diario, la fecha de ayer supone un punto de partida para una mayor unidad en el sector.
Mientras grupos ultranacionalistas españoles como Frente Obrero apoyan patrullas de vigilantes ante el presunto aumento de la inseguridad, colectivos sociales denuncian agresiones a personas sin hogar, recortes sociales y un sistema que abandona a los más vulnerables. La solidaridad, no los chalecos amarillos, es la respuesta que se necesita, argumentan.
La supuesta crisis de inseguridad en algunos barrios de Ourense ha llevado a la convocatoria de una concentración el sábado en la Praza Mayor. “Defendamos Ourense, no a la inseguridad”, es el lema de la nueva protesta.