Vídeo | Rajoy niega en el juzgado haber destruido documentos de Bárcenas de la caja B del PP
El expresidente compareció este jueves como testigo en el juicio por la Operación Kitchen, la presunta trama parapolicial organizada desde el Ministerio del Interior para robar documentación comprometedora al extesorero del partido.
Mariano Rajoy, el expresidente del Gobierno nacido en Pontevedra, subió este jueves al estrado de la Audiencia Nacional para dar su versión sobre uno de los escándalos políticos más graves de la democracia española reciente: la presunta Operación Kitchen, el supuesto montaje parapolicial financiado con fondos reservados que habría tenido como objetivo sustraer información sensible al extesorero del PP Luis Bárcenas durante la investigación judicial de la trama Gürtel. Rajoy lo negó todo con la contundencia que le caracteriza, pero sus respuestas chocaron de frente con el relato que el propio Bárcenas había desplegado ante el mismo tribunal días antes.
La declaración del expresidente se produce en un momento especialmente delicado para el juicio. La semana pasada Bárcenas señaló directamente al cuartel general del PP como origen de la trama, asegurando que fue la dirección del partido quien la impulsó antes de trasladarla al Ministerio del Interior. Una acusación de enorme gravedad que este jueves Rajoy rechazó de plano, aferrándose a una distinción entre lo "político" y lo "policial" que él mismo trazó ante los magistrados.
"Aquí, en todo este tema, no ha habido ninguna operación política. Luego conocimos que hubo una operación policial, cuyo objetivo fundamental era el que debía de haber sido siempre: coger el dinero del señor Bárcenas y averiguar quiénes eran sus testaferros", afirmó el expresidente en sala. En su argumento, lo que hubo fue una investigación policial legítima enmarcada en la causa Gürtel, sin ninguna dimensión política ni intromisión por su parte o la de su entorno más próximo.
El sobre de la caja B que Rajoy dice no haber destruido
Una de las afirmaciones más explosivas que Bárcenas realizó durante su turno de declaración fue la de que el expresidente destruyó ante sus propios ojos, en una trituradora de papel, documentación relativa a la contabilidad extracontable del PP. Según el extesorero, él mismo le habría entregado un sobre con el remanente de esa caja B y, además, existía una grabación de audio en la que Rajoy aparecía informado de ese sistema de financiación irregular.
El expresidente lo calificó este jueves de "absolutamente falso". Rajoy aseguró que nunca recibió ese sobre, que su relación con Bárcenas fue "puramente profesional" y que el extesorero nunca fue "una persona de su confianza". Sobre la grabación, el extesorero había relatado que encomendó su destrucción a un recluso experto en informática, pero que fue detenido antes de poder acceder a ella. La otra copia, en un pendrive, habría sido robada, según Bárcenas, por la propia trama que se investigaba.
La tranquilidad que Rajoy proyectó también abarcó la pregunta de si Bárcenas podría tener información comprometedora sobre él. "No creo que las tuviera. Las hubiera dado a conocer, como dio a conocer otros muchos documentos", respondió con seguridad.
"Yo me llamo Mariano Rajoy, como todo el mundo sabe"
El expresidente también respondió a preguntas sobre los apodos con los que, según algunos investigados, se le conocía en el entorno de la trama: "El Asturiano" o "El Barbas". Rajoy los desconoció con una ironía que arrancó cierta expectación en la sala: "Yo me llamo Mariano Rajoy, como todo el mundo sabe, y luego cada uno me llama como quiere".
Sobre el célebre mensaje de texto "Luis, sé fuerte" que él mismo envió a Bárcenas cuando el extesorero ingresó en prisión preventiva, Rajoy admitió que lo recordaba bien, no tanto por el episodio en sí sino porque "a lo largo de los últimos 15 años se reproducía casi todos los días". Sin embargo, negó haber remitido otro mensaje posterior en el que, según algunos testimonios, decía: "Hacemos lo que podemos". También descartó haber presionado ni intimidado en modo alguno a Bárcenas antes de sus declaraciones judiciales, ni haber tomado medidas para limitar los daños que la investigación de la caja B pudiera causar al PP.
En cuanto a la posible vigilancia sobre Rosalía Iglesias, la mujer de Bárcenas —cuyo chófer Sergio Ríos es señalado como pieza central de la trama por presuntamente haberles espiado desde dentro—, el expresidente dijo desconocer si se produjeron seguimientos.
Cospedal, la otra declaración del día
La jornada de este jueves no acabó con Rajoy. También testificó ante el tribunal María Dolores de Cospedal, exsecretaria general del PP y exministra de Defensa durante el gobierno del propio Rajoy. Cospedal fue en su momento investigada por esta misma causa, aunque posteriormente fue desimputada. Su papel en la trama Kitchen ha sido objeto de múltiples especulaciones, dado que algunos de los acusados habrían mantenido contactos con ella o con su entorno en el período en que se habrían producido los presuntos operativos de espionaje.
El juicio por la Operación Kitchen tiene entre sus acusados al exministro del Interior Jorge Fernández Díaz, al exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez y al comisario jubilado José Manuel Villarejo, para quien la Fiscalía solicita 19 años de prisión. El tribunal deberá determinar si desde las estructuras del Estado se utilizaron medios policiales ilegales y dinero público para proteger a dirigentes del PP de las consecuencias judiciales de la trama Gürtel.
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