Lo que está sucediendo con Junts y ERC no es nuevo, sino la continuidad de los desencuentros entre las dos formaciones
Si las lluvias se dignan a complacer nuestras aspiraciones terrenales, quizás sirva como elemento equilibrador que atempere la temperatura política que se está viviendo entre los socios del gobierno de Catalunya
Con todas las precauciones debidas y la responsabilidad que se les suponía a sus señorías presentes de guardar el secreto de lo que allí se hablara, los más ingenuos se creyeron que eso sería así.
Vox amenaza con denunciar a ERC por confirmar que la jefe de los espías confirmó el espionaje a independentistas tras las revelaciones del uso de Pegasus. Feijóo exige a Sánchez que explique quién ordenó pedirle permiso al juez.
Casi en tiempo de prórroga, Pere Aragonès, en contra de la opinión de JxCat, ha llegado a un acuerdo con los comunes de Ada Colau para aprobar los presupuestos del 2022, que han estado durante unos días en el “aire” por la negativa de la CUP, que incluso ha presentado una enmienda a la totalidad
La política ha entrado en una fase de desconcierto- no es la primera vez que ocurre- y lo que parece lógico deja de serlo y el sentido común, no es ya el más común de los sentidos, a la vista de lo que está ocurriendo en la política.
José Blanco es socio fundador de la consultora, Elena Valenciano es senior adviser y Ricardo Cortés, director de desarrollo e innovación. Además, Guillermo Martínez, exconsejero de Presidencia en Asturias, será director general de la consultora.
Los republicanos no dejáran de negociar con Moncloa los presupuestos generales del estado, negociación a la que se sigue cerrando en banda sus socios de la Generalita Junts. Esquerra, de hecho, insiste en que los de Puigdemont harían bien en negociar junto a ellos las cuentas estatales de 2022.
Estos días el gobierno de la Generalitat que preside el republicano Pere Aragonés ha cumplido sus 100 primeros- casi 30 de vacaciones estivales- poco más o menos que los mismos que estuvieron negociando para formar gobierno
ERC, Junts y la CUP han alcanzado este miércoles un pacto "de mínimos como base para desencallar el inicio de esta legislatura", lo que puede servir para intentar desbloquear las negociaciones para la investidura del candidato republicano a la Presidencia, Pere Aragonès, y la formación del Govern.
Aragonés no puede seguir haciendo el ridículo como lo está haciendo hasta ahora
Puigdemont sigue tensando la cuerda y lo hará probablemente hasta el último minuto para arrancarle a ERC el máximo de poder posible. Los republicanos, conscientes de que permitir que gobernase el PSOE dividiría sus filas, dicen que exploran ir a unos nuevos comicios.
Catalunya es diferente, dicen las mentes pensantes, ya lo estamos viendo: reuniones políticas en las cárceles, con privilegios incluidos que deberían darles vergüenza
En la segunda vuelta, a Aragonès le bastaría la mayoría simple --obtener más votos a favor que en contra-- para ser elegido presidente, pero no tiene garantizada la elección por la falta de acuerdo con Junts.
ERC ganaría las elecciones catalanas del 14 de febrero en escaños --lograría entre 36 y 38 diputados, con el 24,3% del voto-- y el PSC lo haría en votos, pero sería segundo en número de diputados --34-36 escaños y 24,5% del voto--, según un sondeo publicado por RTVE.
En el trasfondo de la aceptación del veto por parte del PSOE está la necesidad del Ejecutivo de Pedro Sánchez de recabar apoyos para aprobar los Presupuestos Generales del Estado.
Este jueves, en rueda de prensa solemne, Armand Calderón, secretario de medidas penales y alternativas anunciaba que las juntas de tratamiento de las tres prisiones catalanas, donde se encuentran los políticos presos habían decidido por “unanimidad” proponer el tercer grado para los políticos del procés.
Pese a que la memoria es frágil, aun recordamos, la declaración que en su día hiciera el presidente de la Generalitat, Quim Torra en la que muy seguro afirmaba que cuando se aprobaran los presupuestos convocaría elecciones en Catalunya.
Como las elecciones se van a celebrar cuando lo decida Puigdemont, todos estos meses que quedan Torra va a seguir dando la vara, porque su misión ahora es hacer todo lo posible para desacreditar a ERC.
Tras tener Gobierno en el Estado, ahora toca como dice el PNV, aprobar los Presupuestos generales, haciéndolos tragables para unos y otras, y que podamos pagar así las cuentas del día a día, que son cuantiosas, trabajando, todas y todos, sin descanso, para que la sanidad pública, las pensiones, y el dinero público llegue a los agricultores que ya los tenemos en la calle de nuestras ciudades cuando deberían estar cuidando de sus cosechas, e incluso, por decir algo más, medios por si la pandemia del coronavirus nos alcanza de pleno, Dios no lo quiera, por ejemplo en el Mobile World Congress 2020.