La Ría de Arousa vuelve a convertirse en el epicentro de la lucha medioambiental en Galicia. Apenas unas semanas después de las masivas protestas en Santiago contra la celulosa de Altri, el foco de tensión se ha desplazado hacia el puerto de Vilagarcía. Una amplia coalición formada por veinticuatro entidades, que aglutina desde cofradías de pescadores hasta asociaciones vecinales, ha presentado una batería de alegaciones para frenar la construcción de una planta de almacenamiento de betún asfáltico. Los opositores denuncian riesgos sanitarios y ambientales en una zona de altísima productividad marina, mientras que la Xunta defiende la iniciativa como estratégica para la economía gallega.
O Sindicato Labrego Galego 'suspende' á consellaría de Medio Rural por deixar sen executar máis do 6% do PDR 2007-2013.