El mapa de la incidencia acumulada semanal de coronavirus por municipios muestra que la capital gallega, la ciudad olívica y la ciudad herculina cuentan con una razón de tasas de 1. Esto indica que la evolución de la pandemia está estancada, sin avanzar en la desescalada de la sexta ola. De hecho, las tres crecen: Vigo +29, A Coruña +25 y Santiago de Compostela +18.
El mapa de la incidencia acumulada semanal de coronavirus por municipios muestra que, después de dos días de botes, la situación se estabiliza hoy en Galicia, con un nuevo día de desescalada en esta sexta ola y con la bajada generalizada de los guarismos en todas las áreas. Apenas un puñado de concellos cuentan hoy con una variación superior a los diez casos y A Coruña (-120) es la que más baja.
La comunidad recupera de nuevo la tendencia a la baja después de dos días experimentando un crecimiento de casos activos que hacían dudar sobre si realmente habíamos superado o no el pico de la sexta ola. Esta jornada caen los casos activos, aunque no lo suficiente como para situarse en las cifras del pasado miércoles, cuando se detuvo la desescalada. Todo esto ocurre en un contexto en el que las medidas sanitarias comienzan a relajarse un poco.
La lista oficial de centros con 15 o más casos activos de coronavirus en el interior.
El Sindicato de Enfermería (SATSE) anunció las movilizaciones para el próximo 10 de febrero pare denunciar la situación que sufren los profesionales en Galicia.Esta será una de las muchas protestas que impulsará el sindicato en el presente año con el objetivo de lograr “mejoras en las condiciones profesionales y laborales las enfermeras, enfermeros y fisioterapeutas”.Protesta de SATSE | Foto: EP La sexta ola ha llevado, una vez más, al límite de sus fuerzas a los sanitarios gallegos.
El mapa de la incidencia acumulada semanal de coronavirus por municipios muestra que si bien las cifras de la Xunta revelan el descenso de todas las áreas, lo cierto es que los datos por concellos empeoran notablemente en esta ocasión, con grandes aumentos, sobre todo en la ciudad olívica y la ciudad herculina.
El subcomité clínico, los expertos del SERGAS que deciden las medidas contra la covid, se reúne a partir de las 17 horas pero Feijóo, como es habitual, ya ha adelantado, en términos generales, las nuevas medidas
Cuando uno ve ya con cierta perspectiva la evolución de la pandemia se da cuenta entre otras muchas cosas de que los hechos brillan por su ausencia.
El mapa de la incidencia acumulada semanal de coronavirus por municipios muestra que el conjunto de las áreas sanitarias empiezan a acusar el principio del fin de la sexta ola. Este descenso se nota en las cifras totales y en el de las áreas, que comienzan a doblar la curva y prometen hacerlo a un ritmo tan alto como fue el de su subida.
La comunidad comienza a desescalar la sexta ola y empieza a coger la velocidad de crucero. El ritmo de descenso se ha acelerado sustancialmente en solo dos días, algo que entraba dentro de los pronósticos: la sexta ola bajará tan rápido como subió. No obstante, y pese a la buena tendencia que habían registrado los hospitales gallegos en los últimos tres días, hoy hay que lamentar un segundo máximo de ingresos desde el estallido de la sexta ola: 42 camas ocupadas más. La presión hospitalaria aumenta y todavía podríamos lejos de alcanzar el máximo de hospitalizados.
El mapa de la incidencia acumulada semanal de coronavirus por municipios muestra que la comunidad comienza a acelerar su descenso y las ciudades son las primeras que acusan esa mejoría. Sin embargo, Ribadumia vive hoy un panorama muy complicado, con una gran explosión de positivos.
Por todo esto, Batas Blancas pide “la puesta en marcha de coyunturales medidas de urgencia, como la realización de los cambios funcionales precisos y la contratación del personal de refuerzo necesario para la reorganización del trabajo asistencial con un escrupuloso respeto a lo dispuesto en la Ley de ordenación de las profesiones”, así como la “indispensable la implementación de otras medidas de carácter estructural que permitan la reversión a la gestión pública de los actuales entes de gestión privada, la limitación de la provisión de los servicios privados concertados, el cambio de modelo hacia la descentralización de la asistencia y la autonomía funcional y presupuestaria de la Atención Primaria, la profesionalización y despolitización de la gestión y una nueva política de personal que permita recuperar plantillas y mejorar salarios, recuperar la ilusión y la dignificación de los profesionales, fomentar su participación e implicación en la Organización y recuperar y redefinir su carrera profesional”, algo para lo resulta “necesario” una mayor inversión.
La comunidad parece haber alcanzado el pico de esta sexta ola y, según la tendencia y los indicadores, todo parece apuntar al inicio de la desescalada. Por primera vez en tres meses -obviando, claro está, el controvertido descenso de hace diez días- la comunidad pierde casos activos. Un descenso que todavía queda por ver si se sostiene en el tiempo, como sí ha hecho la presión hospitalaria, que por tercer día consecutivo ve descender el número de camas ocupadas por pacientes Covid.