Muchos centros de salud de Galicia están colapsados. Para muestra un botón. Esta agenda del miércoles de un médico de familia del SERGAS, que empieza la jornada con 84 consultas programadas y la terminó atendiendo a 103 pacientes. Si trabajara solo 8 horas, tendría que despachar a cada enfermo en menos de 5 minutos.
Una parte primordial de esa autonomía es el derecho a conocer los detalles de todo proceso al que debamos ser sometidos, de manera que podamos adoptar nuestras propias decisiones.
El conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña, ha asegurado que las previsiones se mantienen y que Galicia "está rondando el pico" de casos activos en esta ola de la pandemia. Lo hace en un marco en el que las autoridades sanitarias consideran que, pese al alza de los ingresos en planta, la hospitalización está controlada y "estable", aunque sigue la "preocupación" por la Atención Primaria.
Ahora mismo, casi el único índice muy fiable que nos queda es la evolución de la curva de hospitalizados en planta. Es evidente que no ha llegado a un pico. Ahora bien, si analizamos su derivada, que nos mide la velocidad de cambio de este índice en términos porcentuales, vemos que ha bajado en cuatro de los últimos cinco días. Esto nos da esperanzas de que el ascenso de hospitalizados esté ya decelerando.
Prácticamente nueve de cada diez gallegos cuenta con la pauta de vacunación completa: el 73% de los menores tienen una dosis
El mapa de la incidencia acumulada semanal de coronavirus por municipios muestra que tan solo tres municipios aguantan sin caer en el nivel de riesgo máximo: Quintela de Leirado, Muras y A Teixeira, estos dos últimos todavía en nueva normalidad. Los demás, los 310 concellos restantes, están en negro. La sexta ola de afloja el ritmo.
Con 515 hospitalizados por coronavirus, la sexta ola deja a las claras que la situación está todavía lejos de controlarse. En las últimas horas ha vuelto a subir considerablemente la presión hospitalaria, aunque eso no se traduce en una subida en las UCI. En las últimas 72 horas, los hospitales han ingresado a 58 personas contagiadas de Covid-19. Los contagios bajan con respecto a ayer y la razón de tasas experimenta su primer descenso en una semana. Los datos, con todo, tienen que seguir cogiéndose con alfileres después del descenso tan controvertido del jueves.
El mapa de la incidencia acumulada semanal de coronavirus por municipios muestra que solo dos localidades de toda Galicia aguantan en la nueva normalidad sin reportar casos de Covid-19 desde hace, al menos, dos semanas. Otros dos, Verela y Quintela de Leirado se encuentran en riesgo extremo. Los 309 municipios restantes están en el nivel de riesgo máximo.
La sexta ola parece no tener fin en un momento en el que hay pocos indicadores a los que poder asirse, ya sea porque sus datos no son nada alentadores o porque los constantes cambios de criterio de la Xunta arrojan una realidad algo distorsionada y que tardará en clarificarse hasta que no pasen unos días.
Las limitaciones, programadas en un primer momento hasta el 18 de enero, estarán vigentes hasta bien entrado el mes de febrero, tras el dictamen de la Xunta de Galicia. A la vista de que la sexta ola parece todavía lejos de su pico y con la Atención Primaria absolutamente desbordada, el Gobierno de Galicia ha decidido mantener las restricciones.
Es la primera vez que tal medida se tiene que aplicar desde el año pasado, lo que es indicativo de la seriedad de la actual ola, agravada por la insuficiencia de personal que soporta el SERGAS.
"En un servicio de urgencias deben exister normas y protocolos, pero por encima de ello, siempre debe primar el bienestar y auxilio del paciente", razonan en un escrito presentado ante la Xunta ayer.
De forma que un trabajador que cause baja como resultado de un test positivo se reincorpore a los siete días de forma inmediata al trabajo”, señaló el presidente autonómico en declaraciones para la COPE. Con todo, Feijóo también advirtió que en caso de que el afectado siga teniendo algún tipo de síntoma o mantenga el positivo “se ponga en contacto” con el Servicio Galego de Saúde.
El enésimo cambio de la Xunta y el Estado en la forma de medir la pandemia y publicar los datos desbarata hoy muchas de las estadísticas. Esto explica, por ejemplo, porqué hoy los casos activos caen en 16.825.