Vídeo | Lavacolla entra en la recta final: la pista ya está lista y comienzan las calibraciones para reabrir el jueves
El aeropuerto compostelano afronta sus últimos días de cierre con las obras principales completadas y los vuelos de prueba del sistema de aterrizaje por instrumentos programados para este fin de semana, informa AENA. La apertura coincidirá con las vísperas del inicio de la temporada alta del turismo en Compostela, que lleva un tiempo a la baja en parte debido a la caída de conexiones en el aeropuerto. La reapertura coincide con el estreno de nuevas conexiones a Jerez, Cork, Ámsterdam, Ibiza y, operada por United, Nueva York.
Las obras de renovación integral de la pista del aeropuerto Santiago-Rosalía de Castro han superado sus fases más exigentes y la infraestructura entra ya en la recta final antes de su reapertura, prevista para el próximo jueves 29 de mayo. Así lo ha comunicado Aena, que confirma que el asfaltado, la señalización y la iluminación del campo de vuelos están concluidos y que los trabajos se centran ahora en las comprobaciones técnicas de todos los sistemas renovados.
El gestor aeroportuario detalla que este fin de semana se llevarán a cabo los vuelos de calibración necesarios para ajustar el sistema de precisión ILS Cat. II/III, el dispositivo que guía los aterrizajes en condiciones de baja visibilidad. Superadas estas pruebas, el aeródromo estará en condiciones de operar con plenas garantías de seguridad. Las obras continuarán sobre otras partes de la infraestructura una vez que la pista principal quede operativa para las aeronaves.
El parón más largo en décadas
El cierre de Lavacolla arrancó el 23 de abril y se extenderá hasta el 27 de mayo, un período de 35 días que representa la interrupción más prolongada de la historia reciente del aeropuerto compostelano. La actuación, que no se acometía desde 2008, consistió en la regeneración completa del pavimento de la pista, una intervención aplazada durante años y que Aena consideraba ya imprescindible para garantizar la operatividad de la instalación.
Durante este tiempo, Aena gestionó el desvío de 1.486 vuelos, la gran mayoría de ellos redirigidos al aeropuerto de Alvedro, en A Coruña, que asumió el grueso del tráfico gallego sin registrar incidencias graves. La Xunta habilitó además un servicio de autobús lanzadera entre la estación intermodal de Santiago y el aeródromo coruñés para facilitar los desplazamientos de los pasajeros afectados.
Un golpe duro para la economía local
El impacto del cierre sobre el tejido económico vinculado al aeropuerto ha sido considerable. Las estimaciones del sector apuntan a que las tiendas y establecimientos de restauración de la terminal acumularán pérdidas superiores a cinco millones de euros por la desaparición durante cinco semanas del tránsito de cerca de 300.000 pasajeros. Fuera de la terminal, el sector del alquiler de vehículos fue uno de los más castigados, con previsiones de caída de negocio de entre el 70 % y el 95 % y el cese de actividad de al menos dos empresas, Record Go y Drivalia, que operaban en las inmediaciones de Lavacolla.
El sector hotelero y turístico de Santiago también resintió el parón en plena primavera, una temporada clave por los puentes festivos, los congresos y el flujo de peregrinos del Camino de Santiago.
La caída de pasajeros de Lavacolla no la solventará Ryanair, que anuncia menos y más caros vuelos en España
Escribe tu comentario