"Las enfermeras no dan abasto" ante el colapso en las urgencias de los hospitales gallegos, denuncia SATSE
La saturación y la escasez de camas disponibles marcan el inicio del 2026, dejando a los profesionales de Enfermería en una situación límite mientras las autoridades no logran frenar la crisis asistencial. Si bien no es una crisis exclusiva de Galicia, el sindicato sí responsabiliza a la Xunta.
Las estrategias diseñadas por las administraciones sanitarias para gestionar el incremento de la presión asistencial tras las festividades navideñas no han surtido efecto. Así lo ha manifestado el sindicato SATSE, que alerta sobre un escenario crítico donde los centros hospitalarios se ven desbordados por la afluencia de patologías respiratorias como la gripe, el COVID-19 y otros virus estacionales. Esta falta de previsión ha derivado en una multiplicación de las reclamaciones por parte de los usuarios y un agotamiento extremo del personal sanitario, algo que se sucede en distintos hospitales de la geografía gallega donde ya se han denunciado situaciones de colapso y pacientes en pasillos a la espera de una cama.
Desde la organización sindical explicitan que, en este contexto, "las enfermeras no dan abasto" y apuntan que la historia se repite cada invierno. Tras realizar un examen pormenorizado de la actividad en los servicios de Urgencias y en las unidades de hospitalización, la conclusión es que el sistema carece de la infraestructura y el capital humano necesario para absorber los picos de demanda. Según denuncian, las enfermeras se ven obligadas a extender sus horarios o realizar turnos dobles ante la falta de refuerzos estructurales.
LA PRESIÓN ASISTENCIAL SE EXTIENDE POR TODO EL PAÍS
Aunque el problema afecta con intensidad a la comunidad gallega, la voz de alarma se ha extendido por gran parte del territorio nacional. Sanitarios de regiones como Andalucía, Madrid, Comunidad Valenciana, Murcia, Baleares, Castilla-La Mancha, Extremadura y la ciudad autónoma de Ceuta coinciden en un diagnóstico preocupante: plantas saturadas, habitaciones con el doble de pacientes de su capacidad habitual y servicios de emergencia bloqueados.
Esta coyuntura está deteriorando gravemente la experiencia del paciente. SATSE subraya que el entorno de las Urgencias, con boxes masificados y camillas en los pasillos, no garantiza condiciones básicas de privacidad, silencio o espacio. Este ambiente genera un clima de tensión que, en los casos más extremos, deriva en comportamientos hostiles hacia las enfermeras, quienes son la cara visible de un sistema que no les proporciona los medios suficientes para trabajar con seguridad.
Dada la actual inercia, se prevé que estas escenas de bloqueo hospitalario persistan durante las próximas semanas debido a lo que el sindicato califica como una "deficiente organización de los recursos invernales". Ante este panorama, los representantes de los trabajadores han instado a los gestores de las consejerías de sanidad a que salgan de sus oficinas para conocer la realidad de los centros.
LA NECESIDAD DE AMPLIAR LAS PLANTILLAS
La solución propuesta por el colectivo de enfermería pasa por una acción inmediata: el incremento sustancial de las plantillas enfermeras. Desde la organización sostienen que, sin un aumento real de profesionales y camas, las promesas de las autoridades seguirán siendo insuficientes para evitar el colapso recurrente.
Para SATSE, la única vía para garantizar una atención digna en el futuro es abandonar las soluciones temporales y apostar por una planificación estructural acorde a las necesidades de la población.
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