"¿Cuándo debo acudir al ginecólogo?": Quirónsalud responde a las dudas de miles de mujeres
"El dolor no debe incapacitar. Si una mujer no puede hacer vida normal durante la menstruación o presenta dolor pélvico progresivo, es importante estudiar la causa", dicen los expertos.
"Me pasa algo, pero, ¿es esto suficiente como para ir al médico?". Muchos nos hemos hecho esa pregunta alguna vez. Ya fuese por un dolor de cabeza o una contractura, algunos intentamos evitar la consulta si no hay dolor o si creemos que es algo pasajero. No obstante, hay síntomas indeterminados que pueden ser la antesala de algo que desconocemos y por la que no deberíamos dudar a la hora de acudir a un especialista. Es por eso que miles de mujeres dudan si pedir cita o no para visitar a su ginecólogo cuando sienten alguna alteración fuera de lo habitual.
CUALQUIER CAMBIO ES UN AVISO
Quirónsalud señala que algunos cambios, como en el patron del sangrado menstrual, dolor en la zona pélvica o sangrados que no se corresponden con la regla son susceptibles de ser sometidos a examen del ginecólogo y que, sin embargo, en ocasiones son normalizadas o minimizadas por aquellas que los sufren. Por eso, desde la firma médica quieren ayudar a responder la siguiente pregunta: "¿Cuándo debo acudir al ginecólogo?".
Estos síntomas pueden esconder lesiones o enfermedades que pueden atajarse a tiempo con la atención adecuada. "El principal problema es que muchas mujeres han aprendido a convivir con síntomas que no son normales, como reglas muy dolorosas (dismenorrea) o sangrados anómalos, retrasando la consulta médica", explica el doctor José Antonio Pérez Álvarez.
"Cualquier sangrado fuera de la menstruación habitual, y especialmente el sangrado después de mantener relaciones sexuales o tras la menopausia, requiere un estudio ginecológico", insiste, que lleva el foco también a aquellas mujeres que ya han pasado la menopáusia, ya que "incluso un sangrado leve debe considerarse una señal de alarma".
Por otro lado, culturalmente se ha asociado el dolor con la menstruciación, y los expertos indican que esto puede enmascarar casos de endometriosis, los miomas o las infecciones pélvicas. "El dolor no debe incapacitar. Si una mujer no puede hacer vida normal durante la menstruación o presenta dolor pélvico progresivo, es importante estudiar la causa", subrayan.
"ESCUCHAR AL PROPIO CUERPO"
De esta forma, cualquier pequeña señal de alarma, por poco concreta que pueda llegar a ser, debe ser puesta en conocimiento de un facultativo, especialmente si son reiterados. "Estos síntomas, cuando se repiten en el tiempo, pueden estar relacionados con patologías ginecológicas importantes, como algunos tipos de cáncer, por lo que la detección precoz es fundamental para mejorar el pronóstico", advierte el galeno.
Las revisiones ginecológicas periódicas son fundamentales para evitar complicaciones: "Escuchar al propio cuerpo es una herramienta clave de prevención". "La prevención y la detección precoz siguen siendo nuestras mejores aliadas para preservar la salud ginecológica y la calidad de vida de las mujeres", zanja.
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