El 27 de noviembre de 2021 Galicia experimentaba un paulatino aumento de casos activos de coronavirus. Por aquel entonces, la media de contagios diarios rozaba el medio millar, los casos activos eran 4.846 y subiendo y los hospitales gallegos reportaban 93 ingresados. Fue la última vez que la comunidad tuvo tan pocos hospitalizados.
El Servizo Galego de Saúde ha vacunado a 3.092 usuarios de residencias en el arranque de la administración de la cuarta dosis contra la covid-19, en la que se incluyen las dos variantes de ómicron BA.4 y BA.5, lo que implica que el 88,02 por ciento de las personas a las que se les podía inocular recibieron el pinchazo.
Si atendemos a los modelos anteriores, a estas alturas Galicia estaría experimentando un aumento paulatino de casos activos y un repunte de hospitalizados después de varias semanas con valores negativos tanto en la media móvil semanal como en la razón de tasas. Sin embargo, el proceso de gripalización parece haber dejado obsoletas las experiencias anteriores.
La Covid-19 deja, un lunes más, unos datos irregulares en una comunidad que comienza hoy a inmunizar a los usuarios de las residencias gallegas. El inicio de la campaña de la cuarta dosis coincide con un aumento de hospitalizados, con 16 hospitalizados desde la última actualización. Pueden no parecer muchos, pero es la mayor cifra desde el 16 de julio, cuando se añadieron 33 pacientes al listado.
Los datos de esta jornada en la comunidad son los peores desde el 26 de agosto en lo referido a los casos activos. El repunte de casos, con 98 más en apenas 24 horas, deja un saldo de 1.546 casos en la comunidad en estos momentos, por lo que retrocedemos al 2 de septiembre, momento en el que había tantos o más casos activos. El fondo, hasta ahora, fueron los 1.191 casos del día 11.
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha avanzado que Galicia ofrecerá la vacuna de la gripe al mismo tiempo en que se administre la cuarta dosis de la covid-19, que incluye dos variantes de ómicron. En todo caso, no significa que la campaña en general se vaya adelantar, sino que se simultaneará para aquellas personas que así lo quieran, con el fin de ponerse los dos pinchazos en el mismo acto sanitario.
En solo 24 horas el SERGAS notifica un 66% de pacientes de Covid-19 ingresados menos en las Unidades de Cuidados Intensivos. Es una caída importante, aunque se traduce en que de nueve enfermos de coronavirus en críticos pasamos a tres. Porcentualmente es un salto importante, sobre todo porque, aunque los casos activos siguen creciendo y cada vez a mayor ritmo, la sanidad gallega todavía cuenta con un importante margen de maniobra.
Desde hace ya unos días los datos evidencian la tendencia al alza en la que se ha zambullido la comunidad gallega, que ve crecer sus cifras de casos activos y sin indicadores que sean favorables en estos momentos. Crece la media semanal, el factor que nos permite predecir la deriva de la pandemia, pero, contra pronóstico, no ocurre lo mismo con al cifra de hospitalizados.
La Subdirección Xeral de Farmacia del Servizo Galego de Saúde (Sergas) recibió veinte notificaciones de muertes que podrían estar relacionadas con efectos adversos de la vacuna contra la covid-19, según recoge el último Boletín de Farmacovigilancia, que recuerda la necesidad de llevar un registro de efectos adversos que podrían atribuirse a las vacunas.
Como viene siendo propio del fin de semana, los datos de la comunidad mejoran en cuanto al número de casos activos, con un descenso que, comparado con las cifras al alza de los últimos días, podría considerarse hasta pronunciado. Sin embargo, las cifras de hospitalizados y la media móvil semanal, los dos indicadores que de verdad debemos atender, arrojan cifras no tan positivas.
A las puertas del fin de semana los últimos datos notificados por el SERGAS son poco alentadores, aunque no tan malos como en etapas anteriores. Lo más crudo de la pandemia ha pasado, sí, pero parece evidente de que Galicia entra en una nueva fase, con una tendencia al alza de enfermos de Covid-19.
Reforzar a los más vulnerables justo a la entrada del otoño es lo que se venía haciendo con la gripe y es el método que se aplicará en este proceso de gripalización con el que se está enfrentando al coronavirus.
Hemos superado lo más crudo de la crisis sanitaria. Es evidente que, salvo con la aparición de una nueva variante mucho más agresiva que las actuales, la situación no se desbocará como en el pasado. Sin embargo, también parece obvio que el comportamiento del coronavirus empieza a asemejarse al de la gripe, también en sus subidas y bajadas estacionales.
Como veníamos advirtiendo desde hace unos días, la tendencia que dibujaba la pandemia en Galicia era la de registrar más pronto que tarde un aumento de pacientes de coronavirus en los hospitales. La predicción parece cumplirse, acompañada de un repunte de casos y de una subida importante en el número de decesos.
Profesionales sanitarios de Quirónsalud estiman que todavía falta la mitad de la población infantil sin vacunar contra la Covid-19.
Lo habitual en los últimos días es que suba y vaje. El doble de la incidencia a 7 días es un poco mayor que la incidencia a 14 días. La razón de tasas es de 1,02, por lo tanto en la última semana hubo un 2% de positivos más que en la penúltima. El indicador lleva dos semanas moviéndose entre el 1,08 y el 0,92, por lo que se mantiene en la progresión habitual. La tasa de positividad ayer fue del 2o%. Es la positividad más alta en los últimos diez días.
Los datos que deja la pandemia en Galicia en estos momentos no son preocupantes ni están cerca de serlo, pero la realidad es que en las últimas horas comienza a dibujar una curva ascendente en las hospitalizaciones, con leves repuntes. En una semana hay 23 hospitalizados en planta más.
El Consello aprueba el calendario de vacunación para toda la vida, que integra el infantil y el de adultos e incluye novedades
Los datos de la pandemia en Galicia no podrían ser más esperanzadores en estos momentos. Es cierto que hay 1.300 casos activos y que permanecen hospitalizados más de un centenar de enfermos de Covid, pero la realidad en torno a la virulencia de la enfermedad es que su impacto es cada vez menor.
Las clases ya no se tendrán que ventilar de forma constante y no habrá que guardar la distancia interpersonal en los comedores escolares, según la actualización del documento de Medidas de prevención, higiene y promoción de la salud frente a COVID-19 para centros educativos, elaborado por la Comisión de Salud Pública (CSP).