Desde la Confederación Hidrográfica de Miño-Sil (CHMS) comunican a Galiciapress que la infraestructura de categoría A tiene personal "suficiente para atender a las necesidades", en contraposición de las reclamaciones de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) que critican la presenscia de un único técnico en la presa de O Incio.
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) lleva años reclamando que se cubran las vacantes que existen en este embalse de O Incio, Lugo, que tras las continuas lluvias se encuentra por encima del 90% de su capacidad. Estos días las labores se multiplican en la presa, la única de categoría A perteneciente a la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil en Galicia. Desde CSIF explican a Galiciapress las dificultades que enfrenta el único técnico de este dique del que depende todo el Val de Lemos.
La cantidad de agua acumulada en lo que va de 2026 pone en alerta a CSIF, que muestra su preocupación por el estado y los medios existentes en la presa de Vilasouto.
Abel Caballero insiste en que el segundo embalse, más pequeño, tendría "cero impacto medioambiental" y urge "cooperación" a la Xunta.
La medida, en cualquier caso, no afectará a la actividad de los vecinos y servirá para comprobar el sistema de aviso acústico en caso de rotura.
Las lluvias registradas en las últimas semanas han hecho que los embalses gallegos estén al 83,8% de su capacidad total, un dato que contrasta con la media estatal, que se sitúa en el 46,3%.
Las intensas lluvias que han caído en las últimas semanas en Galicia han llenado las reservas hidráulicas después de que se hubiesen alcanzado situaciones de prealerta por sequía y restricciones en el grifo durante la época estival. Actualmente, las cuencas gallegas tienen más agua embalsada que hace un año y rozan la media que se ha alcanzado en la última década.
Galicia ha superado "lo peor de la sequía", con 18 sistemas en normalidad que superan la situación de escasez, y se muestra "optimista" ante las perspectivas de los sistemas de Galicia-Costa ya que el caudal de los ríos se ha incrementado en un 800% en las últimas semanas.
En un contexto de sequía como el actual, el aprovechamiento de los recursos es la mejor baza con la que cuenta Galicia para hacer frente al problema, que acosa a muchos ayuntamientos de la comunidad. Galiciapress charla con Teresa Gutiérrez, directora de Augas de Galicia desde 2018, para conocer cuál es la situación precisa de los embalses gallegos y las urgencias que ha generado una sequía que, si se repite el otoño de 2017, podría ser todavía más grave.
Vilar de Barrio ha instalado drones para vigilar si los vecinos tienen o no sus piscinas llenas
La sequía está golpeando con fuerza en algunos puntos de Galciia, donde los embalses rozan el 50% de su capacidad. La situación es especialmente acuciante en las provincias de Ourense y Pontevedra. Sin embargo, las restricciones para el uso del agua las encontramos en municipios de toda la geografía gallega: Carballo, Bande, Ribadavia, Vilagarcía de Arousa... Medidas que van desde cortes de agua hasta prohibir el uso de mangueras en festividades.
La reserva hidráulica gallega ha descendido la última semana y se encuentran al 70,8% de su capacidad, con un total de 2.631 hectómetros cúbicos de agua embalsada sobre los 3.714 posibles
El resto de zonas de las cuencas hidrográficas gallegas regresan a la situación de prealerta.
En este mes de enero se registró una ligera subida en las cuencas hidrográficas gallegas.
Las reservas suben en la última semana al 50%, aunque la cifra está lejos de la media de la última década.
La tendencia se mantiene continuada desde mediados de abril, cuando los embalses estaban unos 25 puntos por encima del nivel actual.
Un experto augura una situación "preocupante" si afrontamos "un tercer año de lluvias por debajo de la media".