El Gobierno da una semana más de plazo a un acuerdo para el que hay prometidas ayudas públicas.
Los días 6 y 8 de marzo no habrá finalmente paros en los puertos. Los sindicatos esperan que Fomento salga "de su cerrada posición".
Los empresarios devuelven la pelota al tejado del Gobierno y reclaman subvenciones para cumplir la principal reivindicación de los estibadores.
No hubo avances en puntos principales de la negociación, pues las empresas no presentaron su estudio sobre el número de trabajadores que podrán subrogar en cada puerto.
La decisión no supone una nueva ruptura de las negociaciones, pero exigen al Gobierno que vuelva a la mesa de negociación hasta lograr un acuerdo.
La desactivación de la huelga hace posible una semana más de plazo para que trabajadores y empresas puedan avanzar en un acuerdo.
Fomento manifiesta su "satisfacción" ante el hecho de que los sindicatos no vayan a realizar la huelga prevista para la próxima semana en los puertos.
Dice que la economía está "anémica por falta de consumo" y critica la reforma laboral por haber generado "una precariedad elevadísima".
Ha logrado el apoyo de 100 personas y el rechazo de 64, en una cita en la que el voto delegado ha vuelto a ser muy numeroso.
El coruñés ya cuenta con el aval de A Coruña y también tiene el respaldo de facto de Lugo, pero debe ganarse a Pontevedra y Ourense.
Las cuatro federaciones provinciales han llegado a un acuerdo "unánime" para "seguir buscando consenso".
Protestan sobre todo por el Impuesto de Sociedades, cuya presión "es muy importante" y "genera una merma en la actividad de las empresas que se retraen a la hora de seguir haciendo inversiones".
Antonio Fontenla, que ocupa a presidencia da CEG en funcións, mostrou a súa intención de non presentarse como candidato.
200 persoas encheron a Praza Roxa de Santiago para pedir que se reactive a negociación do convenio, paralizado desde hai cinco meses.
O convenio de orquestras que sindicatos e patronal asinaron o luns, será de aplicación a 4.500 traballadores nun sector de relevancia en Galicia.
Recién dimitido del cargo, reconoce que la patronal gallega no tiene dinero ni para desarrollar el plan de viabilidad aprobado.
Tras la dismisión de Diéter Moure, correspondía presidir la gestora a Antonio Fontenla, que ya había sido el máximo responsable de la patronal gallega.
Convocados polos sindicatos CIG-Saúde, UXT e Comisións Obreiras, protestaron este luns na Coruña polo "bloqueo" do convenio colectivo da provincia.
La CEG aparca las fisuras internas ante el plan de viabilidad propuesto para salvar la organización.
La división interna "dinamita" las negociaciones con los bancos para conseguir un préstamo de 1,2 millones que le darían aire a la CEG.