"¿Por qué tuvo que venir el coronavirus para que supiesen las deficiencias en DomusVi?"

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En DomusVi Cangas hay al menos 11 muertos por coronavirus y otros cien contagiados. Son más del 75% de todos los residentes. El día después de que la Xunta la interviniese el centro una de las nuevas enfermeras definió la situación como "una puta locura". Esta semana otro grupo de operarios alertó que contagiados compartían habitación con no contagiados, algo que niegan tanto la Xunta como TReGa, quien dice que esto terminó poco después de que el Gobierno tomara las riendas. 


Y en medio de todo este drama hay cientos de familias ansiosas, sufriendo. Una de ellas es la de Álvaro González Cidrás, cuya madre es una de las residentes. Álvaro relata a Galiciapress lo sucedido y reflexiona sobre el futuro de unos centros que entiende no debería volver a manos privadas. 


Una de sus principales quejas, y un "sentir general" entre los familiares, es que DomusVi ocultó lo sucedido en el centro. González deja claro que desde que la Xunta apartó a la multinacional de la gerencia la comunicación y otros problemas se han paliado, por ejemplo con llamadas diarias a las familias.


Militares de la Brilat desifectando la residencia de ancianos Domus Vi Aldán Cangas este fin de semana cuando ya había varios positivos de coronavirus confirmados, el lunes es cuando la Xunta adm

Los militares tuvieron que desinfectar el centro incluso antes de que se conociera el número real de casos, que pasaron de 6 a 105 en un sólo día


Con todo, el panorama que intuyen en la residencia es de “absoluto desborde”. “Se ve en el ambiente, en las caras de los empleados”, sostiene el hijo de una residente.


La crisis ha destapado las carencias existentes en el centro y que muchas familias ignoraban, pero que ahora salen a la luz a raíz de la pandemia. “El personal es totalmente escaso. Los ratios de personal para atender una residencia con 150 plazas están totalmente fuera de lugar. Es alarmante”, lamenta. 


Del mismo modo, celebra que los propios trabajadores hayan dado el paso de denunciar esas irregularidades. Por ejemplo, la escasez de personal para atender a los mayores en el turno de noche, algo denunciado ya con la Consellería de Política Social al timón.


Para atender a todos los residentes de DomusVi Cangas quedaban solo dos personas por la noche, por lo que es prácticamente imposible que los mayores puedan estar bien atendidos con solo dos personas”, protesta González.


DOMUSVI OCULTÓ LOS CONTAGIOS

Por otro lado, las denuncias trasladadas a este medio por los profesionales del centro demuestran la preocupación existente entre los trabajadores recién llegados por la imposibilidad de identificar correctamente a todos los residentes y las sospechas de que hay más casos positivos de los confirmados,   conviviendo con residentes sanos. Una sospecha que también ha llegado a las familias.


González insiste en el caos inicial, cuando ya el coronavirus era un problema de salud pública en Galicia. “Estuvieron escondiendo los datos reales, no se nos decía que había infectados. Tuvo que intervenir la Xunta y hacer pruebas a todos los residentes para que se supiese la verdad”, comenta. 


Este familiar afirma haberse puesto en contacto con el centro para saber de primera mano, cuando empezaron a salir las primeras informaciones desde los medios de comunicación, qué esaba pasando realmente.  “Cuando yo pregunté a DomusVi me negaron que hubiese casos positivos, que a lo mejor había dos, pero no cuatro como yo les decía”, sostiene. 


Al cabo de unos días, cuando interviene la Xunta y les hacen las pruebas, se ve que había más de cien casos entre los residentes”, lamenta. Hay que recordar que cuando el Gobierno se decidió a hacer test masivos en el centro ya había seis positivos. Entonces fue cuando también se supo que había un gran número de trabajadores positivos.


MEJOR CON LA XUNTA

Desde hace una semana y media el centro está bajo el control de la Xunta de Galicia. El otro centro intervenido en Galicia, el de Barreiro (Vigo), también es de DomusVi. De los cuatro centros con más positivos en el país, tres son de esta multinacional, que se quedó con las residencias que en su día montaron las cajas de ahorros.



González insiste que desde la intervención de la Xunta la situación ha cambiado a mejor. “Se nota un cambio, hablan de otra manera y el trato es totalmente distinto”, subrayn, algo que se percibe especialmente en la comunicación, ya que ahora los llaman a diario para informar del estado de salud de los residentes. 


Por otro lado, también dicen estar “más tranquilos” desde que la crisis llevó al centro a personal médico y de enfermería desde el Hospital Povisa, un centro privado


Con todo, se lamenta de la falta de control público sobre la anterior gerencia de DomusVi. “No sé por qué tuvo que venir una pandemia para que saliesen a la luz las deficiencias y anomalías de este centro”.


“NEGOCIO CON NUESTROS ANCIANOS”

En lo relativo a los cambios necesarios una vez superada la crisis, señala que el primero debe ser en el planteamiento de lo que sonestos geriátricos. “Una residencia de ancianos no debería ser un negocio. No debería ser una empresa privada la que gestione estos centros, sino que estos sean públicos”, argumentan.


La privatización de estos servicios preocupa mucho a las familias, que ahora se cuestionan cómo estaban viviendo los residentes antes de esta crisis y si desde la administración pública eran conscientes de estas carencias. “No deberían ganar dinero a costa de nuestros ancianos. Me gustaría que ante esta situación que la Xunta y los políticos intervengan más este tipo de residencias y que no se tapen las deficiencias y malas gestiones de las mismas”


Hay que recordar, además, que el precio de estas residencias no suele ser barato precisamente. Es casi imposible que aquellos que no tienen una ayuda pública paguen menos de 1.500 o 2.000 euros al mes.


Aproximadamente el 20% de los fallecidos hasta ahora en Galicia por COVID murieron en residencias. Ese porcentaje es en realidad mayor, porque el confuso sistema de la Xunta impide saber cuántos residentes han muerto tras ser ingresados en hospitales. El propio presidente ha reconocido que una vez superada la crisis habrá que "reflexionar" sobre el modelo de residencias, aunque por ahora Alberto Nuñez Feijóo no ha indicado que apueste por revertir las privatizaciones.


Policías de Cangas ponen Resistiré durante la crisis del coronavirus en la residencia DomusVi de Aldán


La Policía Local de Cangas acudió a la residencia para ponerles el "Resistiré" a ancianos y trabajadores

3 Comentarios

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Al morir los ancianos nos ahorramos los gastos en sanidad y en pensiones. Hoy me enteré que con 52 años, para la Seguridad Social, ya soy vieja..., juassss. Sin palabras. Vivan los gobiernos de izquierdas radicales. Estoy deseando saber, si mi genética me da salud, los datos reales de muertos. Nos va a dar la risa

escrito por Corinnaporro 10/abr/20    00:08
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Al morir los ancianos nos ahorramos los gastos en sanidad y en pensiones. Hoy me enteré que con 52 años, para la Seguridad Social, ya soy vieja..., juassss. Sin palabras. Vivan los gobiernos de izquierdas radicales. Estoy deseando saber, si mi genética me da salud, los datos reales de muertos. Nos va a dar la risa

escrito por Corinnaporro 10/abr/20    00:08
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Como ex trabajador de la Residencia de Barreiro, y profesional de la Gestión de Residncias, puedo asegurar que el lucro y solo lucro de los privados en este tipo de Centros no es ningún secreto. Más bien es una "sociedad" perversa entre algún principio ideológico y un fin únicamente mercantil en el que los ancianos son la materia prima y los trabajadores, la variable de ajuste de la Cuenta de Resultados.

escrito por Jorge Alberto 08/abr/20    12:05

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