La calma tensa que reinaba en los pasillos del histórico monasterio de San Martiño Pinario se ha roto definitivamente. La comunidad estudiantil, que lleva años reclamando que sus estudios dejen de ser una anomalía privada para integrarse plenamente en el sistema público, ha dicho basta ante los nuevos retrasos administrativos. La asamblea de estudiantes, agrupada bajo el colectivo Matrícula 0, ha convocado una nueva movilización.