Las empresas que han tirado del dinero público para pagar las nóminas de sus ERTEs no pueden repartir dividendos entre sus accionistas. Así lo establece la Ley, pero una parte de los dueñors de El Corte Inglés está presionando al Gobierno para que les permita cobrar.
Algunos pedidos nunca llegan, otros llegan rotos y en algunos casos, equivocados.
La guerra interna en la cúpula de El Corte Inglés escala en el frente judicial. Hay por lo menos dos querellas que denuncian un supuesto fraude fiscal que afectaría a la presidenta no ejecutiva, Marta Álvarez.
La "sobrecarga de trabajo" en Financiera El Corte Inglés (FCI) es tal que es imposible dar un servicio de calidad. Así lo denuncia la Coordinadora Sindical de Clase (CSC), uno de los sindicatos con representación entre sus trabajadores."Le recordamos a la empresa que no quiso renovar el contrato a decenas de compañeros y compañeras a los que mandó al paro mientras el servicio de Atención al Cliente seguía desbordado de llamadas sin atender, pese a las trampas de la dirección para que estas llamadas no cuenten en las cifras de abandono", denuncia la central en un comunicado.
Hace unos días completó la venta de su filial Informática El Corte Inglés a la firma gala Groupe Français d'Informatique (Gfi), anunciada a finales de 2019. A principios de febrero ya llegó a un acuerdo con Cellnex Telecom para venderle los derechos de explotación de más de 400 antenas de telefonía que el grupo de distribución tiene instaladas en las azoteas. Está por ver si estas ventas para hacer caja a cambio de perder activos importantes tienen algún impacto significativo.
El Corte Inglés ha prolongado el expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) que aplicó la primera quincena de confinamiento forzoso a un total de 30.000 empleados por el coronavirus.
La dirección de Recursos Humano de la compañía informó a sus empleados que desde Trabajo no encontraron motivos para declarar la “fuerza mayor” en el expediente de la empresa, algo que ya denunciaron desde la Coordinadora Sindical de Clase (CSC).
"El Corte Inglés está tomando decisiones unilaterales que afectan a los derechos de su personal, vulnerando la legislación en materia de organización de los turnos y horarios y en materia de seguridad y salud".
Una plantilla exhausta por una empresa que aprovecha la crisis del coronavirus para "hacer caja" los domingos sin necesidad. Así describe, en conversación con Galiciapress, la situación en El Corte Inglés la secretaria de servicios de Comisións Obreiras Galicia.
El sindicato critica que la compañía tenga intención de abrir sus grandes almacenes los domingos y ampliar su horario de apertura, al revés de lo que vienen haciendo la mayoría de supermercados durante el estado de alarma.
Isabel Fraga, que destapó el escándalo de acoso sexual en El Corte Inglés de Santiago de Compostela, atiende a Galiciapress para adelantar su intención de recurrir la sentencia anunciada esta semana por el Juzgado de lo Penal número 1 de Santiago, que absuelve al exjefe de planta del centro comercial, J.M.C.D., de los delitos de acoso sexual, abuso sexual y acoso laboral, a pesar de admitir los tocamientos a la trabajadora.
La crisis sanitaria provocada por el coronavirus ya se ha hecho notar más allá de los efectos que esta pueda tener en los centros de salud y la población. Y es que las grandes compañías, como El Corte Inglés, ya han empezado a sufrir bajadas en su facturación, lo que ha obligado a la empresa a activar un “plan de ajuste”.
La compañía ha tomado la medida de suprimir dos pagas anuales, lo que supone un cambio en el método de remuneración que hasta ahora venía percibiendo la plantilla de la cadena de grandes almacenes.
Isabel Fraga, la mujer que sufrió el acoso continuado por parte de un jefe de planta cuando era vendedor en El Corte Inglés de Santiago de Compostela, lleva hoy ante los tribunales a la persona que le hizo la vida imposible durante años y a la compañía que tapó su caso. La víctima atiende a Galiciapress para desgranar todo el proceso que, después de una sentencia por lo laboral en 2017 donde quedaba probado que la compañía no hizo nada por ayudarla, enfrenta ahora a su acosador por la vía penal.
Desde el sindicato CIG confían en que la sentencia de este proceso sea "ejemplar" y que el resto de compañías tomen nota de cara a futuros casos de acoso sexual.