Sanidade mueve ficha para fijar un protocolo contra agresiones a vigilantes de seguridad en el SERGAS
La Federación de Trabajadores de Seguridad Privada de la Unión Sindical Obrera (FTSP-USO), que con UGT convoca las movilizaciones ante hospitales y la Consellería de Sanidade, celebra el acercamiento, pero no desconvoca las protestas de los próximos días.
Estos días, donde las huelgas son una constante en hospitales y centros de salud, alguno puede sorprenderse al ver que los que protestan no llevan bata, sino uniforme de vigilante. Son los profesionales de la seguridad privada que prestan servicio en centros de la red del SERGAS y que, hartos de las agresiones constantes y de ser los últimos de la fila en cuanto a derechos, demandan a la Xunta de Galicia la apertura de una mesa de negociación donde pactar las mejoras que consideran tan necesarias para establecer un protocolo unificado en todos los hospitales y centros sanitarios de la comunidad, donde el goteo de agresiones, con el último ejemplo hace unas semanas en A Coruña, no ha cesado en los últimos meses.
LLAMADA AL DIÁLOGO
Las protestas convocadas por USO y UGT, que arrancaron a finales de diciembre ante el CHUAC, se prorrogaron en este inicio de 2026, con una nutrida movilización ante la Consellería de Sanidade y con la previsión de movilizarse también el 21 de enero ante el Hospital Provincial de Conxo, también en la capital gallega.
Desde la Federación de Trabajadores de Seguridad Privada de la Unión Sindical Obrera (FTSP-USO) señalan a este diario que las movilizaciones han tenido ya su efecto y han abierto una espita para la negociación con las administraciones públicas y las gerencias sanitarias. Iván Blanco, secretario de Organización de la FTSP-USO, indica que ya han recibido una llamada de la Secretaría General Técnica de la Consellería de Sanidade y del propio gabinete del conselleiro para retomar las reuniones.
El encuentro será el 5 de febrero, momento en el que se reiniciará el diálogo entre las partes a fin de acercar posturas en una solución contras las agresiones que vienen sufriendo los trabajadores del sector, con la demanda de más medios y mejoras económicas, además de incorporar modificaciones en los procedimientos pautados hasta la fecha.
Los contactos, sin embargo , no varían la hoja de ruta: “No hay acuerdo ni unas bases sólidas, por lo que mantenemos las movilizaciones, con la llamada para la protesta en Conxo el miércoles 21 de enero o el día 4 de febrero en el Hospital Arquitecto Marcide de Ferrol”. El pronóstico es que, hasta que se alcance un acuerdo, las protestas se extiendan por toda Galicia, en las áreas sanitarias de Vigo, Ourense o Pontevedra.
"COMPARTEN NUESTRAS REIVINDICACIONES"
No obstante, Blanco entiende que retomar los contactos es una buena señal y ve “disposición” de la Xunta para alcanzar un acuerdo porque “ya han movido ficha” a fin de “mejorar los protocolos”. Para esto, es fundamental contar con el parecer de los profesionales de la seguridad privada, que hasta ahora habían quedado relegados a un discreto segundo plano pese a ser el muro de contención en muchos casos. La previsión es que los vigilantes pasen a formar parte d ellos protocolos de atención psicológica y jurídica en el caso de las agresiones.
Por ahora, desde la FTSP-USO reducen esto a una “primera y pequeña idea” de cara a consolidar un procedimiento más amplio que, admiten, no será sencillo, ante la complejidad de poner en consonancia a todas las partes implicadas. “Hablamos de gerencias, áreas sanitarias, mucha gente a la que convencer y con la que negociar…”, enumera Blanco, que reitera la aparente “buena voluntad de la Consellería”, que no bastará para poder pactar las mejoras pese a que “no hay ningún político ni funcionario que no se haya sensibilizado por las agresiones y estas conductas que sufren los vigilantes en primera línea”.
“Estamos de acuerdo en muchas cosas y convencidos de que los funcionarios, médicos, enfermeros y demás comparten nuestras reivindicaciones y nos apoyan”, valoran desde el sindicato, a la vez que apelan a esa concienciación para poder establecer un acuerdo marco.
UN ACUERDO PARA ALEJAR LOS "CRITERIOS PERSONALES"
Por otro lado, Blanco reconoce que “la parte económica es más difícil, pero no imposible”, especialmente en vistas a las próximas licitaciones, algunas de ellas ya en marcha y con dificultades por las estrecheces que marcan los presupuestos, pero con diferentes vías de oportunidad abiertas para establecer pluses o mejoras que se implementarían a medida que vayan saliendo las nuevas licitaciones.
“Lo que esperamos es que exista disposición por su parte para mejorar los protocolos teniéndonos en cuenta. Hasta ahora, a la representación legal de los vigilantes no se está teniendo en cuenta”, censura Blanco. Así, parece lógico que pueda consensuarse una serie de recursos unificados para todos los trabajadores, de manera que no dependa de criterios personales si un trabajador cuenta en un centro con chaleco o spray y otro, en otro centro, no.
“Estamos exigiendo un acuerdo unificado, un acuerdo marco, que no esté a criterio del jefe o director de seguridad o el coordinador de cada centro. Que no sea valorable”, insiste Blanco, que busca una solución para que, “por decreto”, se establezcan en los centros médicos, centros de salud y hospitales “los mismos medios técnicos y mejoras, protocolarizadas y estandarizadas, independientemente de si a uno le viene mejor o peor ponerlas o quitarlas”.
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