La recurrente tenía a su cargo a seis menores y un bebé en un piso tutelado. Su empleador, una ONG de Vigo, la despidió alegando que no había controlado lo suficiente a los menores. El TSXG entiende que su carga de trabajo era tal que no está acreditado ninguna negligencia por no comprobar quien estaba en cual habitación en un determinado momento.