La primera guerra del nuevo Gobierno no se librará en Cataluña, sino en el conjunto de las autonomías, con Feijóo como uno de los paladines de los gobiernos regionales en esta cruzada contra el Gobierno Central. Y es que más allá de la crisis catalana en Madrid miran con preocupación pero con una determinación firme todo cuanto ocurre en los gobiernos autonómicos, que tienen un ojo puesto en Moncloa y el otro en sus propias arcas.
El presidente del Gobierno de España y el dirigente catalán se reúnen hoy en Barcelona con el objetivo de dar comienzo al dialogo institucional para desbloquear el clima de tensión y escepticismo que existe entre el gobierno central y el ejecutivo autonómico. La intención es demostrar que la apuesta de Sánchez es en todo caso el dialogo.
El monarca ha dado el pistoletazo de salida a la XIV Legislatura, la primera de un Gobierno de coalición entre el Partido Socialista Obrero Español y Unidas Podemos y con Pedro Sánchez como presidente. La Constitución debe ser, en palabras de Felipe VI, "base firme" de esta legislatura, a la que ha señalado de ser "el lugar de encuentro de todos los españoles, de diferentes modos de entender y sentir España".
Un posible “conflicto de intereses” podría motivar la primera crisis del Gobierno de España. El ejecutivo de Sánchez, que ya arrancó con polémica por la propuesta de la exministra de Justicia para la Fiscalía General del Estado, puede tener problemas para encontrar presidente del CNMC.
El caso está siendo investigado por la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Policía Nacional. La posibilidad de que una madre ayudase a su hijo tetrapléjico a suicidarse para luego quitarse la vida ha puesto de nuevo sobre la mesa el debate sobre la muerte digna en España, que podría impulsarse en la cámara de la mano del nuevo gobierno progresista.
Y pensándolo bien, ya que retiraron la Biblia de un entorno político, quizás fuera mejor que todos hubiesen jurado el cargo, pues las promesas estamos viendo que pocos las saben cumplir, o en el peor de los casos, no quieren que se las recuerde nadie.
El nuevo presidente del Gobierno de España ha jurado su cargo sobre un ejemplar de la Constitución española y ante el jefe del Estado esta misma mañana, mientras sigue el baile de nombres de futuribles para las distintas carteras del nuevo gobierno.
Para la vicepresidenta del Gobierno “ir a las urnas nunca es un fracaso”, a pesar de que el ejecutivo de Pedro Sánchez ha estado buscando un pacto que les permitiese gobernar hasta última hora. De la posible alianza con Podemos, Calvo insiste en que la rechazaron por “hubiera sido un verdadero fracaso”.
Las confluencias de Unidas Podemos e Izquierda Unida instan a Pablo Iglesias a hacer pública su decisión sobre si dará o no su apoyo a la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno de España o si prefiere que se repitan las elecciones generales.
De formar, como pretende, gobierno en solitario, el PSOE aplicará unas políticas semejantes a las que viene aplicando en las últimas décadas el resto de la socialdemocracia europea.
El edificio señorial, en manos la familia Franco, está más cerca que nunca de ser recuperado como patrimonio público después de la demanda presentada contra la familia Franco en el Juzgado de Primera Instancia Número 1 de A Coruña por parte de la Abogacía del Estado. En el escrito se reclama la propiedad del inmueble para el Estado, alegando que su adquisición por parte de los Franco fue "simulada y fraudulenta", su administración mediante fondos y personal públicos, y el uso que se le dio durante la dictadura franquista.
El estudio del CIS revela que la población es más proclive a una coalición entre el Partido Socialista y Unidas Podemos, opción que apoya el 26% de los encuestados, en contraposición a la alternativa de un gobierno enteramente socialista, algo que solo respalda el 20,2% de los consultados.
El barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas del mes de junio muestra un descenso importante de Unidas Podemos, que baja del 14,3% al 12,7% después de que haya pasado poco más de dos meses desde las elecciones generales. Este dato llega en el momento más tenso de las negociaciones entre socialistas y la fuerza liderada por Pablo Iglesias.
El gobierno central aprueba las dos iniciativas sociales, rebajando en tres años el subsidio.