Porque sin la cobertura de una mayoría absoluta parlamentar, de un reglamento hecho la medida y una prensa subvencionada que magnifique los logros y oculte los recurrentes errores y trolas -como sucedía en Galicia- el señor Feijóo camina en el escenario político español, tal y como señalaba en un artículo anterior en este mismo medio, ligero de equipaje. Así lo demuestran, a pesar del corto espacio de tiempo transcurrido desde su nombramiento como portavoz del Partido Popular (PP), los recurrentes y gordos patinazos, como por caso reclamar una bajada de impuestos cuando nadie, ni siquiera el FMI, lo defiende, ignorar que los trabajadores fijos discontinuos no computan como desempleados, confundir la prima de riesgo con los tipos de interés, mentir sobre el número de afiliados a seguridad social y sobre la reforma educativa, desconocer que causa la actual inflación, ignorar la excepción ibérica aprobada por la Comisión Europea para los precios de la energía, etc. Unos patinazos que reflejan un comportamiento frívolo e impropio de un portavoz de la oposición pero que de continuar contribuirán tanto a cuestionar su liderazgo en el Partido Popular (PP) como a fortalecer la Vox. El Presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo
El PP ha presentado una iniciativa en el Congreso en la que no rechaza que sedes de nueva creación de organismos públicos puedan ubicarse fuera de Madrid, aunque reclama al Gobierno que se aprueben criterios objetivos para la asignación de la sede física de la Agencia Estatal de Supervisión de la Inteligencia Artificial (IA), a la que aspiran al menos las ciudades de Granada y Ourense.
El partido encabezado por Santiago Abascal vuelve a utilizar la lengua de Galicia como objeto arrojadizo contra Feijóo y el PP por sus políticas lingüísticas.
El próximo Plan xeral de ordenación municipal (PXOM) de Ourense genera discrepancias entre Democracia Ourensana y el PP, que tiene a Sonia Ogando al frente del área de Urbanismo.
El presidente de los populares ha reconocido su "sorpresa" porque el Gobierno no le haya acercado todavía una explicación: "Ha habido una llamada fugaz, pero explicaciones ninguna". Lo que no le sorprende tanto es lo ocurrido. "El Gobierno ya ha actuado así en más de una ocasión", apostilló.
Cuando continua el goteo de casos de corrupción por actividades pasadas (Gurtel), al tiempo que aparecen otros más (un nuevo pelotazo madrileño por el reparto de comisiones millonarias en la venta de máscaras), también con destacados responsables del Partido Popular implicados (señora Ayuso y señor Almeida), la reacción del señor Feijóo es la misma que la que tuvo el señor Rajoy frente a la corrupción ("ese señor del que usted me habla"). La misma reacción la tuvo frente las fundadas sospechas de un trato de favor en la adjudicación de decenas de contratos por parte de la Xunta de Galicia a una sociedad donde trabaja una familiar muy próxima. La actitud de mirar para otro lado: nada nuevo en el equipaje. Finalmente, quería subrayar que no deja de producir cierta sorpresa que, en sus primeros movimientos en materia de política internacional, el candidato adopte una posición política semejante a la del señor Casado, que consistió en criticar sistemáticamente al Gobierno en las instancias y foros internacionales. Una posición que, como es bien sabido, resta credibilidad tanto en Europa como cuestiona la talla de estadista de quien la mantiene. He ahí algunas de las razones que nos llevan a subrayar el por qué en su nueva etapa política, ahora como líder de la derecha española, el señor Feijóo está apareciendo como un político ligero de equipaje.
El nuevo líder de los populares nacionales presentará el próximo martes a los representantes de UGT, CC.OO., CEOE y Cepyme su proyecto fiscal, principal baza con la que se presenta a ser la alternativa a Pedro Sánchez. "Feijóo continúa de este modo con los trabajos para concretar una alternativa económica que se elevará al Gobierno la próxima semana y para la que quiere contar con la opinión y aportaciones de los responsables de los empresarios y de los sindicatos", dicen desde el PP.
El todavía presidente de la Xunta parece plegarse a las indicaciones de Baltar o Calvo, los líderes del PP en Ourense y A Coruña, que abrieron ciertas grietas en el traspaso de poderes. Mientras, Rueda, el principal candidato a recoger el testigo, aguarda paciente a la decisión final. En un principio, todo parecía indicar que iba a ser elegido “a dedo”. Ya no está tan claro.
El cruce de declaraciones entre la oposición y el Gobierno de España se produce a solo un día de la primera reunión entre Sánchez y Feijóo, ya como líder del PP nacional. "Hay otra forma de gobernar", indicó Cuca Gamarra, secretaria general del Partido Popular, a Pedro Sánchez, que recordó las políticas de recortes que aplica el PP en las comunidades autónomas que gobierna.