El comportamiento de la enfermedad en esta última ola resulta confuso e impredecible. Si ayer los datos indicaban que la transmisión estaba prácticamente plana, hoy el repunte es significativo, aunque los contagios no vienen acompañados de un aumento fulgurante de los casos activos.
Con 1.616 nuevos positivos, Galicia sigue arrojando unas cifras de contagios tremendas, números preocupantes que no solo le hacen ganar casos activos, sino que la llevan a empeorar todos sus indicadores.
El Comité Ejecutivo Estatal del Sindicato de Enfermería, SATSE, integrado por los/as secretarios/as generales de cada autonomía y el Secretariado Estatal, ha abordado la actual situación de los centros de salud y sus profesionales, concluyendo que en todas las comunidades autónomas, además de Ceuta y Melilla, se sufre un lamentable abandono por parte de los responsables públicos.
Tras los informes de casos de hepatitis aguda de origen desconocido por parte de la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido, se han notificado casos adicionales en niños en Dinamarca, Irlanda, los Países Bajos y España; no relacionados entre sí. En el país, hubo un primer caso en el mes de enero, siendo la evolución del paciente positiva. Por otra parte, existe otro caso que se está tratando en la actualidad.
El gerente del Servizo Galego de Saúde (Sergas), José Flores, ha apuntado a 2023 como horizonte para la recuperación de las listas de espera con los tiempos anteriores a la pandemia de Covid-19.
Segundo máximo consecutivo de positivos desde que cambió la forma de contar a finales del mes pasado; segundo máximo absoluto de la tasa de positividad y una cifra de muertes muy considerable, con 8 fallecidos con covid conocidos solo hoy. La última actualización de datos de la covid-19 en Galicia es francamente preocupante.
Los 1.457 casos abiertos comunicados este miércoles son un 35% más que los comunicados el miércoles pasado. Contribuyen, por lo tanto, al empeoramiento que se aprecia en todos los índices de transmisión semanales. El alza de transmisión que arrastramos hace más de un mes se sigue dejando notar más y más en la presión hospitalaria.