Cuando un fenómeno de carácter destructivo como este de los incendios forestales consigue tales dimensiones (40.000 hectáreas de promedio anual, el 25% de la superficie total quemada en España) y presenta tal regularidad (todos los años) bien se puede decir que estamos delante de un gran problema social y sistémico tanto porque afecta a toda la sociedad gallega como porque está relacionado indiscutiblemente con su historia más reciente.
Los sindicatos CIG, CC.OO., UGT y CSIF convocan la huelga después de más de 25 meses de tensas negociaciones con la Xunta de Galicia, a la que denuncian por su inmovilismo y ser incapaces de desbloquear esta situación.
“El trabajo que se realiza tanto en la gestión forestal como en la prevención de incendios forestales es un trabajo en equipo en el que intervienen distintas categorías profesionales y en el que la función del personal técnico es fundamentalmente la de coordinar y gestionar los medios (humanos y materiales) para ofrecer un servicio público lo más eficaz y eficiente posible”, comenta.
Un incendio originado en la noche del viernes en Vilariño de Conso (Ourense) y que ya ha quemado, según las primeras estimaciones, una superficie de 35 hectáreas permanece controlado.
El informe impulsado por el comité de expertos seleccionados por el Parlamento de Galicia en la 'Comisión Especial Non Permanente de Estudo e Análise das Reformas da Política Forestal' pone el foco en la necesidad de sacar los eucaliptos de los montes gallegos, pero también en el cambio climático, que está provocando que Galicia tenga un clima más parecido al de países más cálidos como Grecia y Australia. Paises sobre los que también sobrevuela la sombra de la 'sexta generación de incendios', aquellos que superan la capacidad de las brigadas para extinguirlos y que se ha instalado en Galicia gracias al cambio climático.
El incendio forestal iniciado en la tarde del viernes en A Gudiña (Ourense) continúa activo pero estabilizado y afecta a unas 440 hectáreas, según datos provisionales ofrecidos por la Consellería do Medio Rural.
Ya son más de mil las hectáreas calcinadas por los grandes focos registrados en Galicia en los últimos días. Por otro lado, el resto de incendios de gran magnitud que se han registrado en los últimos días en Lobeira (Ourense), Monforte de Lemos (Lugo), Porto do Son (A Coruña) y Cenlle (Ourense) permanecen controlados.
El fuego, que se inició hace justo una semana, arrasó más de un millar de hectáreas y puso en serio peligro la vida de muchos vecinos de Rianxo.
Las imágenes de los incendios han poblado las redes sociales, mostrando en muchos casos la cercanía del fuego a núcleos urbanos.
El incendio forestal sin control, que entró por Portugal en la mañana de este miércoles al municipio ourensano de Padrenda, ha quemado ya unas 80 hectáreas de terreno.
Los profesionales e la lucha contra los incendios cuentan con equipos de primera que hacen su labor mucho más segura y efectiva, pero hasta sus equipos sufren las consecuencias.
Están estabilizados o controlados, la mayoría en torno a las 20 hectáreas. En Celanova el fuego se acercó a viviendas.
Cargan contra el "continuismo" de la política forestal autonómica, y lamentan que esté presidida por el "descontrol".