El equipo de Claudio Giráldez cayó 3-1 en San Sebastián tras una segunda parte marcada por la falta de gestión del esfuerzo y los errores en las transiciones. Oyarzabal, con un doblete, y Brais Méndez de penalti, castigaron a un Celta que no supo aprovechar la expulsión de Cáleta-Car.