El temporal de viento y lluvia que azota Galicia y que obligó a activar la alerta naranja en la Comunidad, mantiene a unos 4.400 usuarios pontevedreses sin electricidad. Además, el temporal dificulta la circulación en varias carreteras.
El último fin de semana de octubre llega no solo con el cambio de hora, sino también con las primeras jornadas de invierno en la península, obligando a todos a sacar el abrigo y arrimarse el brasero para combatir el notable descenso de las temperaturas. Además tocará salir a la calle con paraguas tanto en el fin de semana como durante el principio de la próxima semana.
La borrasca puede dejar nieve en Ourense y Lugo, mientras que en la costa se mantiene la alerta amarilla.
La comunidad gallega será atravesada por un frente muy activo, que dejará chubascos intermitentes durante todo el día
Las provincias de A Coruña y Lugo son las principales afectadas por el temporal.
Las mediciones climáticas revelan que en 2017 se batió el récord de horas de sol de los últimos 25 años.
La borrasca deja registros de ráfagas de viento de hasta 141 kilómetros por hora y lluvias intensas por toda Galicia
Investigadores médicos de Harvard analizaron el seguimiento de pacientes durante cuatro años, algunos incluso con artritis reumatoide.
"La situación de alerta es la que impera a día de hoy", afirma Medio Ambiente.
A partir de 2019 contemplarán dos situaciones: ausencia de lluvia prolongada o escasez de agua para el suministro.
Además, la pesca no se ha visto afectada por el posible arrastre de cenizas.
En numerosas zonas se superaron ampliamente los 100 litros por metro cuadrado en un único día.
Se esperan rachas de hasta 120 kilómetros por hora y lluvias fuertes en zonas de Pontevedra.
Meteogalicia prevé "lluvia fuerte y generalizada", pero solo el domingo. La próxima semana, la lluvia será intermitente.
Galicia registra su tercer día de lluvias, aunque por ahora no son suficientes para darle la vuelta a la situación de alerta.
Dos vuelos procedentes de Madrid tuvieron que volver a Barajas al no poder aterrizar en Santiago ni en A Coruña.
En toda la costa están activados distintos avisos por temporal, así como en la montaña de Ourense.
Vuelve la lluvia, amaina el viento y descienden los termómetros. Se teme que lluvias fuertes en otoño provoquen un desastre ambiental.