Los guarismos en general son escalofriantes y ningun indicador aproxima el techo de la enfermedad en la comunidad. La positividad también sigue su ascenso y hoy es superior al 12%, mientras que la media semanal se aproxima al 11% y la incidencia acumulada a 14 días es de 540 casos por cada 100.000 habitantes, lo que no hace más que evidenciar la situación límite de la comunidad.
Dos estudios internacionales acaban de confirmar que la pérdida de olfato es el mejor síntoma para detectar la Covid-19. Estos estudios constatan que la mayoría de paciente con infecciones respiratorias que pierden el olfato están relacionados con casos de coronavirus. La pérdida del sentido el gusto está muy asociado a esto.
El análisis geográfico de los últimos datos del SERGAS dibujan un escenario horripilante en A Coruña, convertida en la zona 0 de la pandemia en estos momentos a nivel comunitario. Solo en la ciudad herculina en las últimas 24 horas son 176 los nuevos positivos. Esto supone crecer en un día más lo que lo hacen hoy cinco de las siete áreas sanitarias gallegas.
Desde el Sindicato de Enfermería señalan que durante el proceso se han detectado en algunas áreas sanitarias distinciones entre categorías profesionales pese a trabajar en el mismo servicio y encontrarse expuesto a los mismos riesgos.
Un gran grupo de Comunidades Autónomas, en el que no se encuentra la Comunidad de Madrid, han pedido en los últimos días al Gobierno de España que se modifique el actual estado de alarma para que el toque de queda pueda adelantarse a antes de las 22 horas tal y como lo fija la normativa actual.
La inmunización colectiva, el gran anhelo de todas las naciones en estos momentos, está en camino. Al menos aparentemente, porque a medida que avanzan las campañas de vacunación estas nos acercan un poco más al fin de la pandemia. Con todo, los expertos insisten en que hacen falta más vacunas y una mayor rapidez en su suministro.
Carlos Losada López atiende a Galiciapress desde el Colexio de Psicoloxía para analizar los efectos de la pandemia en nuestra salud mental. Este psicólogo clínico del SERGAS defiende la necesidad de invertir más en su cuidado, al menos si aspiramos a paliar su impacto a largo plazo sin recurrir a tanto fármaco, como en la crisis del ladrillo.
Una de las enseñanzas más relevantes que se pueden sacar del impacto provocado por la COVID-19 es la de los enormes costes económicos y sociales que ocasionan el abandono de lo público y el consiguiente deterioro del estado de bienestar.
La situación epidemiológica de Galicia es complicada en su conjunto, aunque las áreas de Pontevedra y Lugo, de momento, parecen aguantar el tipo en lo referido al número de casos activos y presión hospitalaria en comparación con las demás.