La primera guerra del nuevo Gobierno no se librará en Cataluña, sino en el conjunto de las autonomías, con Feijóo como uno de los paladines de los gobiernos regionales en esta cruzada contra el Gobierno Central. Y es que más allá de la crisis catalana en Madrid miran con preocupación pero con una determinación firme todo cuanto ocurre en los gobiernos autonómicos, que tienen un ojo puesto en Moncloa y el otro en sus propias arcas.
A Ciudadanos Galicia se le complica el horizonte. O combaten solos en las elecciones autonómicas o se integran en las siglas del PP gallego. Estas son las opciones que les planteó antes Feijóo y ahora asume Casado.
Aunque ayer el diputado Alberto Pazos Couñago declaró que "el PPdeG nunca pactará contra los derechos civiles, los derechos de las mujeres y los intereses de Galicia” y que “cuando el PP dice nunca, es nunca", hoy el presidente Alberto Núñez Feijóo, interpelado por Galiciapress, evitó suscribir las palabras del diputado.
Fuentes muy autorizadas aseguran que la tradicional tranquilidad que recorría tanto las salas de Monte Pio como los despachos del Palacio de Raxoi se está convirtiendo en una auténtica guerra de nervios que se acompaña de pesadillas.
El Grupo Popular en la Cámara gallega ha rechazado con sus votos una iniciativa de Común da Esquerda presentada en comisión que planteaba pedir a la Xunta que deniegue la autorización al proyecto de la mina de Touro (A Coruña), algo que, según el PP, supondría pedir al Gobierno gallego "que prevarique" al estar el procedimiento administrativo en curso.
Si PSOE y Podemos logre que funcione y el BNG arranca ventajas plausibles para Galicia -como la rebaja de los peajes de la AP-9- sin duda que las aspiraciones de una coalición de izquierdas en San Caetano se disparan.
El Partido Popular ha rechazado la toma en consideración de una proposición de ley para reformar el impuesto del patrimonio con el objetivo de incrementar la recaudación a las personas más ricas como así ha defendido este martes la oposición en el pleno del Parlamento de Galicia a raíz de una proposición de ley del Grupo Mixto.
Un pacto del PSOE con el PP desarmaría al PSdeG, que le pisa los talones a Feijóo y tiene opciones reales de arrebatarle la Xunta, sobre todo si se demuestra que Podemos y los socialistas gobiernan bien juntos. En el núcleo duro de Génova empiezan a estar cansados de la insisencia del líder gallego. Hoy le han caído críticas entre líneas de Díaz Ayuso y Cuca Gamarra.
Feijóo, Tellado y la propia vicesecretaria de Política Social de los populares, Cuca Gamarra, han demostrado en sendas declaraciones que el proyecto ‘España Suma’ no pasa por Galicia. “No es necesario”, alega el presidente de la Xunta de Galicia sobre una posible coalición de los partidos de derecha.