El mercado de invierno en la sede de la calle Príncipe ha comenzado con movimientos estratégicos que van más allá de un simple intercambio de cromos Tras el traspaso de Luca de la Torre a la MLS la semana padada, el Celta de Vigo ha oficializado un movimiento clave para el futuro inmediato del equipo: la cesión de Damián Rodríguez al Racing de Santander. El mediocentro de Ponteareas, que no estaba contando con los minutos necesarios bajo la batuta de Claudio Giráldez, buscará reivindicarse en el actual líder de la Segunda División, un destino de exigencia máxima que servirá para evaluar su progresión sin que el club cántabro disponga de una opción de compra al finalizar la campaña.
El cuadro celeste tiene todas las fichas del primer equipo ocupadas. La cesión de un futbolista abre espacio para fichar o reincorporar jugadores.
Sporting de Lisboa y Barça siguen la pista al mediapunta canario.
Aunque el mediapunta tiene esperanzas de regresar, el club celeste ni tiene prisa ni tiene fichas libres.
El conjunto dirigido por Claudio Giráldez no cuenta con fichas libres para poder contratar más futbolistas.
El cuadro celtiña baraja la incorporación de uno de los futbolistas más en forma del campeonato belga.
El conjunto herculino parecer resolver de una vez por todas las dudas en la parcela defensiva.
El central, el futbolista con más valor de mercado del cuadro celetes, termina contrato en junio y su renovación no parece cercana.
Los jugadores prestados en Segunda División y Primera RFEF están teniendo un impacto desigual en sus clubes y, por lo general, aprovechando muy poco sus opciones.
El inglés, llamado a ser un futbolista de futuro en A Coruña, no termina de encontrar su sitio en el equipo de Hidalgo.
El futbolista argentino es objeto de deseo de varios clubes en Estados Unidos, pero es River Plate el que puja más fuerte por el delantero.
El de Betanzos abandonó en Real Mallorca por la puerta de atrás pese a ser una leyenda del club balear.
El mercado de fichajes de invierno se aproxima y en la sede de la calle Príncipe las luces permanecen encendidas. Mientras el primer equipo, bajo la batuta de Claudio Giráldez, sigue empeñado en firmar una campaña histórica que devuelva al celtismo la ilusión por seguir compitiendo por el viejo continente -ahora mismo el equipo está séptimo en LaLiga aunque es muy irregular, sobre todo porque muestra a menudo una defensa muy endeble- en los despachos se juega otro partido igual de trascendente. La dirección deportiva celeste ha activado el radar para localizar oportunidades que eleven el nivel competitivo sin hipotecar el futuro de la entidad. En este escenario de planificación meticulosa, un nombre ha sido subrayado en rojo en la agenda de Marco Garcés: Mika Mármol. El central catalán se ha convertido en una oportunidad de mercado irrepetible dada su situación contractual y su encaje en el sistema vigués. Eso sí, para ficharlo ahora habría que racarse el bolsillo pero en verano podría venir gratis.
El ex del Celta de Vigo vive un año para olvidar en el último clasificado de la Premier League.
Tres goles del jugador cedido por el Celta de Vigo llevan al Inter Miami a la final de la MLS.
El cuadro blanquiazul busca sumar artilleros a su frente de ataque en el mercado de enero.
El intercambio pactado entre el Deportivo de La Coruña y el Granada no está dando el rendimiento esperado a ninguno de los clubes.
Cervi, Marcos Alonso o Ristic son algunos de los futbolistas que terminan su vinculación con el cuadro vigués y que esperan una decisión de la dirección técnica.
El nombramiento de Juan Francisco Funes como primer entrenador despierta basantes recelos entre el malaguismo, que prefieren la opción del preparador gallego.
El de Coristanco lleva un mes apartado del verde por una bronquitis. El año pasado fue pieza clave para Ranieri y este año era un fijo para Gasperini.